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sábado, 26 de julio de 2008

MATER ET MAGISTRA Y PACEM IN TERRIS

LA REMUNERACIÓN DEL TRABAJO


Ahondando en este hermoso libro que tiene el titulo del artículo que usted está leyendo y que son las cartas encíclicas de Juan XXIII, publicado -este libro- el 14 de agosto del año 1963, en su página 26 me encuentro con este titulo “LA REMUNERACIÓN DEL TRABAJO”. En el desarrolla el tema con una profunda amargura por ver el espectáculo inmensamente triste de innumerables trabajadores de muchas naciones que reciben un salario que los somete a ellos y a sus familias a condiciones de vida infrahumanas debido a que sus procesos de industrialización no se encuentran en suficiente estado de avance.-
También habla que en algunas de esas naciones la abundancia y el lujo desenfrenado de unos pocos privilegiados contrastan de manera ofensiva con las condiciones de extremo malestar de muchísima gente.-
Asimismo dice que la actual generación se ve obligada a vivir con privaciones inhumanas para aumentar la eficiencia de la economía nacional conforme a ritmos acelerados que sobrepasan los límites que la justicia y la humanidad consienten.-
Además habla de las Naciones desarrolladas, pero termina este tema diciendo: Creemos que es deber nuestro afirmar una vez más que del mismo modo que la retribución del trabajo no se puede abandonar a la Ley del mercado, tampoco se puede fijar arbitrariamente, sino que ha de determinarse conforme a la justicia y equidad. Esto –sigue- exige que a los trabajadores les corresponda una retribución tal que les permita un nivel de vida verdaderamente humano y hacer frente con dignidad a sus responsabilidades familiares; pero exige además que al determinar la retribución se mire a su efectiva aportación a la producción y a las condiciones económicas de la empresa, a las exigencias del bien común de las respectivas comunidades.-
Y finaliza: claro está que los criterios antes expuestos valen siempre y en todas partes.-
Cuanto amor al prójimo el de Juan XXIII al promulgar estas encíclicas, bueno, no por casualidad lo llaman “el Papa bueno”.

PODREMOS TOMAR EJEMPLO?.-